
En la mayoría de los centros urbanos de las grandes ciudades las viviendas están construidas densamente, con crujías estrechas y profundas entre medianeras que dificultan el acceso de la luz natural en el interior. Al diseñar una casa en torno a un patio se logra liberar esta trama urbana compacta, creando un espacio interior descubierto que permite que toda la casa reciba aire, luz y sonido, llevando la sensación de exterior hacia adentro.





























