
"¿Cuantos más estarán muertos para mañana? Creí que habíamos construido algo donde la gente pudiera trabajar, vivir y estar segura. ¿Si querías reducir costos por qué no quitaste pisos en vez de calidad?" Con esta frase, el arquitecto Doug Roberts (Paul Newman) recrimina al constructor de su "Torre de Cristal" -el edificio más alto del mundo en 1974-, después de que un enorme incendio acaba con la vida de casi 200 personas durante su fiesta de inauguración.
Esta increíble película enfrenta al ciudadano de los años 70 -no acostumbrado a la arquitectura a gran escala- con un enorme rascacielos que se ve tan atractivo como amenazante. Hoy en día, cuando nuestras ciudades están inundadas de torres de gran altura, la película parece tomar especial relevancia, planteando una serie de interesantes temáticas relacionadas con nuestra profesión.
¿Cómo ha cambiado la figura y la relevancia del arquitecto dentro de los últimos 40 años? ¿hasta donde llega nuestra responsabilidad luego de diseñar un proyecto? ¿tiene sentido seguir llenando nuestras ciudades de rascacielos?


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En un proyecto ubicado justo en la línea del Ecuador, la cantidad de luz solar que pasará a través de las ventanas del edificio es un factor muy importante a considerar. ¿Cómo controla un arquitecto la cantidad de calor radiante -que entra en este punto con la misma intensidad por todos sus lados-, sin perder la visibilidad del paisaje urbano? Para responder a esto, los arquitectos de 


