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Arquitectos: Peninsula Arquitetura
- Área: 220 m²
- Año: 2018
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Proveedores: GRAPHISOFT, Deca



A medida que las ciudades de todo el mundo se recluyen en respuesta al brote de COVID-19, se le ha pedido a la mayoría de las personas que permanezcan en sus casas, dejando salir solo a los trabajadores esenciales para mantener el mundo en funcionamiento. Sin embargo, gran parte de las familias e individuos se encuentran actualmente en sus hogares, y únicamente se les permite salir para comprar o ejercitarse durante períodos limitados de tiempo. Como muchos podrían estar sintiendo ansiedad debido al confinamiento y la falta de interacción, sugerimos distintas formas de animar tu casa mientras practicas el distanciamiento social, mejorando el espacio interior a través de actividades productivas.

Durante las últimas décadas, los espacios interiores se han vuelto cada vez más abiertos y versátiles. Desde los gruesos muros y las múltiples subdivisiones de las villas Palladianas, por ejemplo, hasta las plantas libres y multifuncionales de la actualidad, la arquitectura intenta combatir la obsolescencia al proporcionar los entornos más efectivos para que la vida pase como debería, facilitando las experiencias cotidianas de las personas en el presente, pero también en el futuro. Y aunque las antiguas villas de Palladio todavía pueden acoger una variedad de funciones y estilos de vida, readaptando sus usos sin cambiar un centímetro de su simetría y modulación original, en la actualidad la flexibilidad parece ser la receta para extender la vida útil de los edificios tanto como sea posible.
¿Cómo diseñar espacios lo suficientemente neutros y flexibles como para adaptarse al ser humano en evolución, sin dejar de ofrecer las soluciones que cada persona requiere hoy? Un antiguo elemento podría ayudar a redefinir la manera en que concebimos y habitamos el espacio: las cortinas.

Desde los inicios del modernismo, innumerables arquitectos han expresado sus teorías e ideas arquitectónicas a través del diseño de interiores en proyectos residenciales. En la Casa Vanna Venturi, Robert Venturi exageró la escala de los componentes internos para crear un contraste con las acotadas dimensiones del espacio, expresando complejidad y contradicción. En Villa Mairea, por otro lado, Alvar Aalto construyó una casa "imperfecta" como una forma de rebelarse contra los estrictos estándares estéticos del funcionalismo.
La experimentación conceptual y teórica en los interiores de las viviendas de China ha tenido un comienzo tardío a causa de las influencias políticas y del ritmo de desarrollo propio del país. Mientras que el nacimiento del comunismo llevó a la estandarización, la rápida urbanización y el renacimiento económico ofició de catalizador para que los arquitectos desafíen el statu quo y conceptualicen nuevas definiciones de espacio interior y vivienda.

Los museos son organizaciones complejas: curadores, diseñadores de exposiciones, conservacionistas, editores y vendedores tienen que trabajar colaborativamente para garantizar que las obras de arte se muestren correctamente al público. Esencial en este proceso es el uso de vitrinas eficaces, que no sólo deben proteger el arte sino que además destacarlo visualmente. A continuación, revisamos algunos consejos para el diseño de galerías y museos, con ejemplos fotográficos de Goppion.

Al desarrollar gran parte de nuestras actividades –y vidas- en interiores, los espacios que habitamos adquieren un papel muy relevante en lo que respecta a nuestra percepción, repercutiendo notablemente en nuestro comportamiento psicológico. La psicología ambiental o la psicología del espacio es, de hecho, resultado de la interacción entre las personas y los espacios que habitan. La iluminación, los colores, la configuración, la escala, las proporciones, la acústica y los materiales interactúan con el individuo a través de sus sentidos y generan en el mismo un variado espectro de sentimientos y experiencias.
Desde inducir sentimientos de calidez, seguridad y bienestar hasta crear ambientes de trabajo positivos y eficientes, el espacio puede tener un gran impacto en la forma en la que actuamos o sentimos; por lo tanto, el diseño puede ser un gran aliado siempre y cuando se consideren las necesidades sociales y psicológicas de los ocupantes.

Si te molesta un estilo de música, te aburre el teatro o no te atraen las obras de arte, casi siempre puedes evitarlas. La arquitectura, sin embargo, es diferente. Un proyecto mal pensado afectará la vida de muchas personas de manera constante y durante mucho tiempo. En los espacios interiores, este efecto se amplifica aún más. La humanidad pasa cada vez más tiempo en el interior, impactando directamente nuestro bienestar y salud. En los períodos de confinamiento obligatorio, como en la actual pandemia del Covid-19, nos damos cuenta de cuán importantes son los espacios interiores para nuestro bienestar e incluso para la prevención de enfermedades. Por eso, diseñar un ambiente interior es una gran responsabilidad para todo profesional. Un diseñador de interiores debe planificar, investigar, coordinar y administrar estos proyectos para obtener un ambiente adecuadamente saludable y estéticamente agradable para las personas que utilizarán el espacio. Pero, ¿qué es, de hecho, el diseño de interiores?

Siendo una de las ciudades más importantes del mundo –y la más poblada de los Estados Unidos de América–, Nueva York alberga una gran mezcla de culturas e historia que se ha ido conformando a lo largo de los años en donde el arte y la arquitectura juegan un papel fundamental.

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En tiempos en que las personas pasan cada vez más tiempo al interior de sus viviendas, oficinas y otros espacios cerrados, es importante garantizar que estemos ofreciendo entorno seguros y saludables, especialmente en interiores diseñados para la infancia y la tercera edad. Existe un compuesto químico que ha ganado cierta popularidad durante los últimos años, ya que está presente en varios de los materiales que dan forma a los espacios que habitamos, influyendo directamente en la calidad del aire que respiramos: el formaldehído.
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En 2018, la ONU publicó un artículo que afirmaba que el 55% de la población mundial ya vive en áreas urbanas, prediciendo que para 2050 este porcentaje alcanzaría el 68%. Esta tendencia hacia una mayor urbanización conlleva varias implicaciones con respecto a la degradación ambiental y la desigualdad social. Según National Geographic, el crecimiento urbano aumenta la contaminación del aire, pone en peligro las poblaciones de animales, promueve la pérdida de la cubierta arbórea urbana y aumenta la probabilidad de catástrofes ambientales, como las inundaciones repentinas. Es probable que los riesgos para la salud y los fenómenos catastróficos afecten en mayor medida a las poblaciones más pobres, ya que las ciudades más grandes tienden a presentar tasas más altas de desigualdad económica, y un crecimiento descontrolado tiende a producir distribuciones desiguales del espacio, los servicios y las oportunidades.
Para mitigar estos efectos negativos de la urbanización, los diseñadores y arquitectos están comenzando a priorizar cada vez más la sostenibilidad y la maximización del espacio disponible, permitiendo que más personas ocupen menos espacio con una huella más pequeña.



Con el objetivo de crear experiencias ambientales inmersivas en espacios interiores, el estudio de diseño Aqua Creations ha desarrollado Manta Ray Light, una instalación lumínica construida con una tecnología responsiva LED RGB que mezcla los colores rojo (Red), verde (Green) y azul (Blue) para generar más de 16 millones de tonos de luz. Preajustando su espectro de color, atenuando su brillo en una escala de 0.1 a 100%, e incluso cargando imágenes y videos en su memoria interna, el sistema permite agregar color y movimiento a espacios expresivos, o entregar una sensación de calidez y foco a espacios íntimos y privados.

Los seres humanos pasamos cada vez más tiempo en nuestras oficinas o viviendas, y los estudios demuestran que pasamos un 87% de nuestras vidas en recintos cerrados. Los ambientes agradables influyen positivamente en el estado de ánimo y el bienestar de sus ocupantes, así como los lugares mal iluminados e incómodos pueden hacer que la vida sea más abrumadora y difícil. Es por eso que el detalle en el diseño de interiores es tan importante, incluso cuando algunos profesionales la consideran como una 'disciplina menor'. Al diseñar un interior, el arquitecto tiene el poder de alterar variables importantes, como la iluminación artificial, la luz natural, las proporciones y los materiales, influyendo directamente en la experiencia de las personas en el espacio.

Al culminar la larga y ardua carrera de arquitectura, nos entregan un título profesional que certifica que poseemos las facultades para diseñar un espacio habitable y la licencia para firmar los planos que permitirán construirlo. Pero esas son facultades técnicas y funcionales, para la parte artística de la arquitectura muchas veces depende de la humanidad que nos transmiten los maestros que nos educan para poder aplicarla a dichos espacios que diseñamos.

La arquitectura tiene un impacto en el contexto en el que se emplaza. Sin embargo la experiencia de los usuarios se da en los espacios interiores. Grandes exponentes cómo Rogelio Salmona o Antonio Gaudí pensaban sus obras en todos los espectros de la escala arquitectónica, para que hasta los más finos detalles de acabados fueran parte de la experiencia.