Sundance Square, un nuevo lugar central para la ciudad de Fort Worth, TX, EE.UU. Imagen cortesía de PPS
Los espacios públicos juegan un papel importante en la organización de cada comunidad, pero definir qué los diferencia de otros espacios de la ciudad no es tarea fácil. Una vez que estos espacios comienzan a instalarse en la memoria colectiva de las comunidades locales, se convierten en elementos clave que concentran la imagen mental de una ciudad. Si bien este proceso suele ocurrir con los espacios urbanos, los monumentos y elementos arquitectónicos aislados también pueden convertirse en hitos de la vida urbana de una región determinada. Entonces, ¿qué sucede cuando eventos catastróficos como incendios, guerras o incluso la pandemia alteran esa imagen?
En 1854, el escritor estadounidense Henry David Thoreau escribió la obra clásica “Walden”, relatando su experiencia de vida en el bosque y ensalzando las ventajas de una vida sencilla y autosuficiente. Al comienzo del libro, el autor comenta que, si alguien quisiera hacer un viaje de 48 km para visitar el campo, sería más rápido caminar que optar por una locomotora.
La ciudad en el espacio. Image Cortesía de Ricardo Bofill Taller de Arquitectura
Corría el año 1968 cuando Ricardo Bofill Taller de Arquitectura publicaba una suerte de manifiesto en reacción a las acuciantes demandas de una sociedad en constante transformación. La idea de la Ciudad en el Espacio veía la luz por primera vez y se proclamaba como una arquitectura absoluta capaz de resolver todas las complejidades de su contemporaneidad a través de un modelo único abierto, flexible y tridimensional.
Un proyecto arquitectónico concebido desde el sistema neoliberal sólo puede ser hostil. Eso dice el padre Júlio Lancellotti, figura activa en las acciones de apoyo a las personas sin hogar en São Paulo. Su trabajo al frente de la Pastoral do Povo da Rua ha recibido merecidamente la atención de los medios de comunicación nacionales e internacionales, además de ser difundido con frecuencia en sus propias redes sociales, llamando la atención del público y de las autoridades sobre temas urgentes de desigualdad, la invisibilidad de los más vulnerables y la hostilidad de nuestras arquitecturas y espacios públicos.
El Pabellón de Colombia en la Expo Dubái 2020 se piensa como un artefacto con la capacidad de relatar las historias pasadas, presentes y futuras de la cultura del país desde su música. Contando con el soporte de su geografía y también sus ciudades, el pabellón diseñado por Pacheco Estudio de Arquitectura intercala una densa vegetación con agua representando la gran biodiversidad de su mundo vegetal y animal, y se compone de una estructura reticular en tres dimensiones simbolizando los centros urbanos que se encuentran en constante crecimiento.
Planteando un recorrido desde el suelo vegetal y acuático hasta el cielo abierto, el artefacto es rápidamente identificable a la distancia y busca quedar en la memoria de aquellos que lo visiten como un espacio fresco, abierto, que se revela a todos y se encuentra en pleno desarrollo.
La Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona ha sido siempre prolífera en cuanto a la formulación de nuevos y transformadores modos de observar a nuestras ciudades. La mirada crítica sobre objetos que, en la cotidianeidad, solemos pasar por alto es una característica que también se le suele resaltar. El arquitecto chileno Javier Toledo Cárdenas, en el marco de su trabajo final de máster del MBArch llevado a cabo en la ciudad en cuestión, recoge estos dos modos de estudiar la realidad a través de El interior de los monumentos.
En el marco del concurso “Estudiantes reinventando ciudades” de C40 Cities, fueron anunciados los proyectos ganadores de todas las ciudades que han participado: Barcelona, Bogotá, Dubai, Paris, Atenas, entre tantas otras más. Entre ellos, se destaca el proyecto “Balvanera 2030” en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina, que se consolidará bajo el objetivo de aportar ideas para rediseñar el barrio de Balvanera Sur, teniendo en cuenta una serie de ejes ecológicos y sostenibles, que van mas allá de resolver las problemáticas propias del barrio. En base a los principios guía presentados por C40 Cities y ARUP, la idea es repensar la dinámica actual del barrio ya sea desde el comportamiento de sus ciudadanos con el sitio hasta cuestiones estructurales como el espacio público o inmuebles.
Los investigadores señalan a los Jardines Colgantes de Babilonia como los primeros ejemplos de techos verdes. Aunque no hay pruebas de su ubicación exacta y existe muy poca literatura sobre sus estructuras, la teoría más aceptada es que el rey Nabucodonosor II construyó una serie de terrazas elevadas y ascendentes con especies variadas como regalo a su esposa, quien extrañaba los bosques y las montañas de Persia, su tierra natal. Según Wolf Schneider [1] los jardines estaban sostenidos por bóvedas de ladrillo, y debajo de ellos, había una serie de pasillos sombreados enfriados por el riego artificial de los jardines, con una temperatura mucho más baja que la del exterior, en la llanura de Mesopotamia (actual Irak). Desde entonces, han aparecido ejemplos de cubiertas verdes en todo el mundo, desde Roma hasta Escandinavia, en los más diversos climas y tipos.
Aún así, la solución de incluir plantas en el techo todavía es vista con desconfianza por muchos arquitectos y urbanistas, siendo considerada una solución costosa y difícil de mantener. Otros, sin embargo, argumentan que los altos costos de ejecución se amortizan rápidamente con ahorros en climatización y que, por sobre todo, ocupar la quinta fachada del edificio con vegetación es una solución racional. En cualquier caso, la pregunta se centra ahora en si realmente los techos verdes pueden ayudar con el cambio climático.
El Colegio de Arquitectos de Chile cumple un nuevo año de vida y lo conmemorará con una serie de actividades gratuitas y totalmente online. El hito se iniciará el miércoles 4 de agosto, día en que se cumplen 79 años desde la promulgación de la Ley 7.211 que creó el Colegio de Arquitectos en 1942, y dará la partida al Mes de la Arquitectura.
Cabaña de San Bartolomé / Paradigma Ariadné / Hungría / Embajada de Hungría. Image Cortesía de Concéntrico 07
Concéntrico 07 es el Festival Internacional de Arquitectura y Diseño de Logroño que propone reflexionar sobre el ámbito urbano y la ciudad. Un evento anual que invita a repensar nuestro entorno mediante instalaciones, exposiciones, encuentros, performances, talleres y actividades. Abierto a todos los ciudadanos y visitantes, se celebrará del 2 al 5 de septiembre de 2021.
Bryant Park en Nueva York. Imagen de ymgerman. . Image vía Shutterstock
Uno de los grandes desafíos de la planificación urbana se encuentra en el manejo del crecimiento de las ciudades. Año tras año, las grandes urbes van incrementando sus poblaciones y, de hecho, se estima que para el 2050 el 70% de la población habite las mismas. Pero, ¿de qué manera podemos construir ciudades sustentables, saludables y equitativas que incentiven la diversidad urbana?
Cuando escuchamos titulares como: “la ciudad debe tener una densidad justa”, o “barrios a 15 minutos”, tiempo y densidad son un número. Pero es imprescindible entender que son sólo un número, hasta que estén en contexto con la experiencia de convivencia de las personas en su territorio. Ya no podemos postergar la evidente realidad de que tanto un número, un estándar, un “benchmark”, o una meta, son un acompañamiento para poder tener conversaciones necesarias en el manejo y gestión de nuestros entornos territoriales.
En los primeros años de la historia moderna, los monjes taoístas cultivaban Bonsáis buscando traer la belleza de los árboles del exterior al interior, considerándolos un nexo entre lo humano y lo divino. En el Siglo XVIII, en las afueras de algunas ciudades de Europa, surgieron distintos paseos arbolados o alamedas, generando espacios de descanso y socialización antes inexistentes en las ciudades de la época.
En las urbes modernas, los árboles son utilizados como elementos esenciales dentro de los procesos de urbanización y las especies vegetales son un factor irremplazable de contrapunto a las construcciones y la armonización de los espacios. La buena elección de las especies arbóreas y su correcta mantención generan un sinnúmero de beneficios, como por ejemplo la aislación acústica y visual, la regulación de la temperatura, la generación de corredores biológicos y el control de las velocidades del viento. El principal error al momento de elegir una especie es no considerar que es un ser vivo, que posee requerimientos específicos y que tiene externalidades.
Entre el 5 al 29 de noviembre, completamente On Line, gratuito y para todo Chile se viene el Arquitectura Film Festival Chile, donde también habrá conversatorios, proyecciones urbanas, exposiciones y mucho más.
La densidad ha sido por mucho tiempo una consideración esencial para los arquitectos y planificadores urbanos, sin embargo, su importancia aumenta a medida que la población urbana del mundo se dispara y las ciudades se vuelven más y más densas. Durante gran parte de la historia de la planificación urbana, este término ha estado plagado de asociaciones negativas: hacinamiento, pobreza, falta de seguridad y los llamados 'barrios marginales'. El movimiento de la ciudad jardín, iniciado por Ebenezer Howard en 1898, intentó remediar estos problemas al abogar por cinturones verdes y una planificación anti-densidad. La Ville Radieuse de Le Corbusier es uno de los planes urbanos más famosos basados en estos ideales. Sin embargo, en la década de 1960, la socióloga Jane Jacobs anuló estos influyentes conceptos de planificación urbana, señalando que la densidad de los edificios no tenía porque ser igual a una superpoblación. Además, sugirió que algunas áreas urbanas muy densas, como su vecindario en Greenwich Village, eran más seguras y atractivas que los proyectos cercanos de ciudad jardín, y destacó cómo la concepción estadounidense de los "barrios marginales" habitualmente se basaba en ideologías racistas. La densidad no es intrínsecamente mala, sugirió, pero debe pensarse bien. Hoy en día, continuamos lidiando con la cuestión de cómo diseñar para nuestras ciudades cada vez más densas: ¿cómo promover un habitar colectivo sin perder la privacidad? ¿cómo crear espacios de libertad pero permitir el control cuando sea necesario? Y frente al contexto actual, ¿cómo mantenemos seguros y saludables?
https://www.archdaily.cl/es/945583/evolucion-del-espacio-compartido-privacidad-v-s-apertura-en-una-arquitectura-cada-vez-mas-densaLilly Cao
Sabemos perfectamente que en la arquitectura y el urbanismo el aprendizaje puede adquirir múltiples formatos: piensa en todas tus maquetas, dibujos, planos, clases teóricas, talleres, modelos 3D y hasta en ejercicios de realidad virtual. En esa misma línea, la editorial a+t architecture publishers ha lanzado 50 Urban Blocks, un baraja de cartas que busca facilitar el diseño de una manzana urbana a través de 50 tipologías arquitectónicas.
Cada carta mide 13 x 8 centímetros y está impresa por ambas caras, con su versión en inglés y español. Asimismo, cada lección incluye su axonometría, planta general, proyección de sombra, coeficiente de uso y superficie total construida. Todo esto medido en metros y en pies.
https://www.archdaily.cl/es/875000/aprende-a-disenar-una-manzana-urbana-con-este-set-de-50-cartasArchDaily Team
Peruri 88, propuesta de MVRDV para Jakarta. Imagen cortesía de RSI-Studio
¿Están las construcciones cubiertas de árboles en sintonía con los principios ecológicos y sustentables, o son simplemente una forma de greenwashing? Esta es la pregunta que se plantea Kurt Kohlstedt en su ensayo, Renderings vs. Reality: The Improbable Rise of Tree-Covered Skyscrapers, para 99% Invisible. El autor señala que los diseños con vegetación se originan por múltiples razones: la apariencia de sustentabilidad, mejor aire y puntos de vista o apelar a futuras inversiones, pero la mayoría de estos conceptos nunca dejan el papel o la arquitectura virtual.
Por tantas razones por las que estos edificios se han hecho populares, hay detractores de por qué no se pueden construir, incluyendo obstáculos desalentadores de construcción (hormigón y acero extra), extensos sistemas de riego, mayores complejidades de carga de viento y los árboles mismos que tienen dificultades para adaptarse a sus condiciones de vértigo.
¿Es posible dar un futuro a la industria en el corazón de la ciudad central de Barcelona?
A través del proyecto "The New Urban Fabrik", desarrollado porencargo del Ayuntamiento de Barcelona, los arquitectos y urbanistas Eduard Balcells y Honorata Grzesikowska buscan hacerse cargo de la extensa zona industrial de Torrent Estadella.
El objetivo es generar nuevos tipos de manufactura urbana para la zona, re-conectándola con los barrios vecinos mediante ramblas verdes que recuperan el antiguo sistema de “rieres” (ríos secos que se llenan cuando llueve), el desarrollo de una nueva clave urbanística que permita la aparición de nuevas tipologías de edificios industriales en altura más compactos y urbanos, y, por otro lado, estrategias de gestión, gobernanza y promoción industrial para facilitar la relación entre los clientes y ciudadanos y las industria locales.