Pasé cuatro días gloriosos en Copenhague el 2017 y me fui con un caso agudo de envidia urbana. (No dejaba de pensar: es como... un puerto americano, excepto que mejor.) ¿Por qué no podemos hacer ciudades como esta en los Estados Unidos? Esa es la pregunta que un nerd urbano como yo hace mientras pasea por las famosas calles peatonales, mientras hordas de daneses rubios y en bicicleta pasan rápidamente.
ONU-Hábitat o la Agencia de las Naciones Unidas para los asentamientos humanos y el desarrollo urbano sostenible, cuyo enfoque principal es hacer frente a los desafíos de la rápida urbanización, ha estado desarrollando enfoques innovadores en el campo del diseño urbano, centrados en la participación activa de la comunidad. ArchDaily se ha asociado con ONU-Habitat para ofrecer noticias, artículos y entrevistas semanales que destacan este trabajo, con contenido directamente de la fuente, desarrollado por nuestros editores.
Asociado con el crimen, el desperdicio y la basura, Dandora en las Eastlands de Nairobi, es el hogar de aproximadamente 140.000 habitantes. En una colaboración continua, entre los residentes locales y los grupos de jóvenes, ONU-Habitat, Making Cities Together Coalition y Dandora Transformation League, el proyecto Calle Modelo (Model Street) ha estado transformando los espacios comunitarios llenos de basura en espacios atractivos y libres de residuos. Centrándose en mejorar los espacios compartidos de los complejos residenciales, un concurso anual dirigido por los jóvenes del vecindario, el Changing Faces Challenge, se convirtió en una iniciativa que movilizó a los ciudadanos de Nairobi.
En los primeros años de la historia moderna, los monjes taoístas cultivaban Bonsáis buscando traer la belleza de los árboles del exterior al interior, considerándolos un nexo entre lo humano y lo divino. En el Siglo XVIII, en las afueras de algunas ciudades de Europa, surgieron distintos paseos arbolados o alamedas, generando espacios de descanso y socialización antes inexistentes en las ciudades de la época.
En las urbes modernas, los árboles son utilizados como elementos esenciales dentro de los procesos de urbanización y las especies vegetales son un factor irremplazable de contrapunto a las construcciones y la armonización de los espacios. La buena elección de las especies arbóreas y su correcta mantención generan un sinnúmero de beneficios, como por ejemplo la aislación acústica y visual, la regulación de la temperatura, la generación de corredores biológicos y el control de las velocidades del viento. El principal error al momento de elegir una especie es no considerar que es un ser vivo, que posee requerimientos específicos y que tiene externalidades.
Como habitantes de las grandes ciudades, tendemos a ser arrastrados a un estilo de vida muy acelerado. Rodeados de edificios e infraestructura monumentales, fácilmente podemos perder de vista los espacios clave que nos conectan con nuestro barrio y nos brindan raros momentos de paz y disfrute. La apropiación del entorno que habitamos se convierte en una circunstancia poco común.
En ciudades donde los espacios públicos a veces se pasan por alto o se utilizan de manera errada, la necesidad de estructuras a escala humana es fundamental. Para fomentar la participación cívica, la recreación, la socialización y, en general, hacer que la ciudad sea más habitable y agradable para sus ciudadanos, los puntos de referencia relativamente pequeños en el ámbito público generan oportunidades para que los usuarios interactúen con el espacio circundante de varias maneras. Para crear estos descubrimientos, un recurso común y fácil utilizado ha sido la creación de pabellones o instalaciones simples, captando la atención de los transeúntes, a su propia escala.
Bangladesh, Dhaka, asentamiento de tugurios Korail en el centro de la ciudad. Imagen cortesía de ONU-Habitat
En todo el mundo, desde 2014, cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial de las Ciudades. Con motivo de este evento, ONU-Hábitat ha publicado su Informe sobre el valor de la urbanización sostenible de las Ciudades del Mundo 2020, centrándose en los temas más actuales y urgentes. Al analizar el valor intrínseco de las ciudades para generar prosperidad económica, mitigar la degradación ambiental, reducir la desigualdad social y construir instituciones más sólidas, el informe destaca cómo, en conjunto, estos factores pueden generar cambios transformadores.
Entre el 5 al 29 de noviembre, completamente On Line, gratuito y para todo Chile se viene el Arquitectura Film Festival Chile, donde también habrá conversatorios, proyecciones urbanas, exposiciones y mucho más.
Tras lanzar el concurso para la Ciudad de la Ciencia y Tecnología del Futuro en el suroeste de China, MVRDV ha revelado las primeras imágenes de Chengdu Sky Valley. La propuesta ganadora introduce "una ciudad habitable en el paisaje de la comunidad rural Linpan", fusionando tecnología y naturaleza, urbano y rural, y modernidad con tradición. Ubicado en una de las ciudades emergentes de China, el proyecto equilibra las necesidades de la zona a través de un flujo de trabajo computacional desarrollado por el grupo de trabajo de tecnología interno MVRDV NEXT.
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Gary Chang en su Transformador Doméstico. Imagen cortesía de Edge Design Institute
Las unidades habitables compactas se han convertido en la norma en la mayoría de las grandes ciudades del mundo. La alta densidad y el valor del suelo en las zonas urbanas ha hecho que sea obligatorio para la mayoría de los desarrollos aprovechar al máximo la superficie edificable. El resultado son viviendas cada vez más pequeñas. Hong Kong es probablemente el caso más extremo: con aproximadamente las tres cuartas partes de la tierra preservada, la parte que queda para vivienda alberga a más de 7 millones de personas en uno de los entornos urbanos más densos de la Tierra.
Recientemente, tuvimos la oportunidad de hablar con el arquitecto Gary Chang, fundador del Edge Design Institute, con sede en Hong Kong, sobre su visión de la vida compacta, la arquitectura a pequeña escala, la flexibilidad y el futuro de nuestras ciudades.
El Día Mundial de la Arquitectura es celebrado el primer lunes de octubre cada año y fue establecido por la Union International des Architects (UIA) en 2005 para "recordarle al mundo la responsabilidad colectiva por el futuro de nuestro hábitat", coincidiendo con el Día Mundial del Hábitat de la ONU.
https://www.archdaily.cl/es/948877/dia-mundial-de-la-arquitectura-desafios-para-el-futuro-de-nuestro-habitatArchDaily Team
Vista aérea del campamento de construcción de Hanford. Imagen Cortesía de National Archives and Records Administration
En 1942, menos de un año después de que los Estados Unidos entraran en la Segunda Guerra Mundial, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos comenzó rápida y silenciosamente a adquirir grandes parcelas de tierra en áreas remotas de tres estados. Poco después, miles de jóvenes diseñadores, ingenieros, planificadores, científicos y sus familias comenzaron a llegar a estos sitios que estaban fuertemente protegidos de la vista del público. Los trabajadores construyeron cientos de edificios, incluidas casas, estructuras industriales, laboratorios de investigación e instalaciones de prueba a una velocidad y escala sin precedentes.
El 4 de agosto de 2020, el 40% de la ciudad de Beirut fue destruida en tan solo un par de segundos. Un instante fue suficiente para determinar el trágico destino del tejido urbano y social de la capital libanesa y su patrimonio arquitectónico. Años y años de bienes culturales acumulados cayeron instantáneamente en la desgracia, causando un daño material más grave que la infame guerra civil que azotó al país durante 15 años –entre 1975 y 1990-. Unos pocos segundos han sido suficientes para borrar el pasado y el presente y desdibujar las futuras aspiraciones de la ciudad.
Azotada justo en su rico centro cultural, la explosión del puerto repercutió sobre toda la región noreste de la capital libanesa, hiriendo gravemente los barrios de Mdawar, Rmeil, Gemmayze, Achrafieh, Mar Mkhayel, Karantina y Geitawi. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 200.000 viviendas se vieron afectadas por las explosiones y se estima que 40.000 edificios resultaron dañados, de los cuales 3.000 sufrieron daños graves.
Los comedores al aire libre han demostrado ser una especie de salvavidas para los restaurantes, ya que habitar los interiores públicos siguen estando muy lejos del alcance de las personas en este punto de la crisis por la pandemia del coronavirus. Sin embargo, frente a mandatos restrictivos, los arquitectos, planificadores y restauradores de Estados Unidos se han visto obligados a idear formas creativas de mantener clientela activa sin riesgo de contagio en áreas de comedor al aire libre estéticamente agradables.
Desde el brote de COVID-19, yo, como la mayor parte del mundo, he pasado los últimos meses en cuarentena en casa, perturbado e inseguro acerca de las ramificaciones de todo esto. Les ahorraré mis predicciones para el futuro pospandémico de la ciudad africana (actualmente no hay escasez de ellas), pero en cambio, quiero ofrecer algunas observaciones sobre nuestra situación actual. Como africano, mi perspectiva es única en nuestro continente y universal para todos. Después de todo, es una pandemia mundial.
https://www.archdaily.cl/es/945974/carta-desde-nigeria-covid-19-y-la-ciudad-africanaMathias Agbo, Jr.
La inercia de la política y la gobernanza en una época en la que los grandes cambios sociales se producen a un ritmo cada vez más rápido, sin mencionar la insatisfacción con el proceso de decisión deja espacio para acciones de abajo hacia arriba, activismo y esfuerzos audaces. A la luz de tantos ejemplos de activismo social, ¿tienen los arquitectos las herramientas para hacer su propio stand? ¿Tiene la arquitectura el poder de alterar el status quo?
La densidad ha sido por mucho tiempo una consideración esencial para los arquitectos y planificadores urbanos, sin embargo, su importancia aumenta a medida que la población urbana del mundo se dispara y las ciudades se vuelven más y más densas. Durante gran parte de la historia de la planificación urbana, este término ha estado plagado de asociaciones negativas: hacinamiento, pobreza, falta de seguridad y los llamados 'barrios marginales'. El movimiento de la ciudad jardín, iniciado por Ebenezer Howard en 1898, intentó remediar estos problemas al abogar por cinturones verdes y una planificación anti-densidad. La Ville Radieuse de Le Corbusier es uno de los planes urbanos más famosos basados en estos ideales. Sin embargo, en la década de 1960, la socióloga Jane Jacobs anuló estos influyentes conceptos de planificación urbana, señalando que la densidad de los edificios no tenía porque ser igual a una superpoblación. Además, sugirió que algunas áreas urbanas muy densas, como su vecindario en Greenwich Village, eran más seguras y atractivas que los proyectos cercanos de ciudad jardín, y destacó cómo la concepción estadounidense de los "barrios marginales" habitualmente se basaba en ideologías racistas. La densidad no es intrínsecamente mala, sugirió, pero debe pensarse bien. Hoy en día, continuamos lidiando con la cuestión de cómo diseñar para nuestras ciudades cada vez más densas: ¿cómo promover un habitar colectivo sin perder la privacidad? ¿cómo crear espacios de libertad pero permitir el control cuando sea necesario? Y frente al contexto actual, ¿cómo mantenemos seguros y saludables?
https://www.archdaily.cl/es/945583/evolucion-del-espacio-compartido-privacidad-v-s-apertura-en-una-arquitectura-cada-vez-mas-densaLilly Cao
A medida que la pandemia mundial COVID-19 se ha ido desarrollando en los últimos meses y expandiéndose alrededor del mundo, han aparecido anecdóticamente en Internet historias de personas que han tenido que cumplir su cuarentena en ciudades abarrotadas y han mostrado preocupación por su futuro. Cuando el virus recién estaba comenzando, fue común que la gente escapara a sus segundas viviendas, o que regresara a la casa de sus padres en donde tendrían más espacio y un patio amplio en comparación con sus casas en la ciudad.
Con la mayor parte del mundo viviendo en ciudades y pueblos en crecimiento, las personas tienden a pasar la mayor parte de su tiempo en espacios interiores. Cuando no estamos en casa, estamos trabajando, aprendiendo o incluso participando en actividades de esparcimiento en entornos cerrados. Sumando todo, pasamos el 90% de nuestro tiempo en el interior. Por lo tanto, es esencial garantizar una calidad ambiental interior cómoda, productiva y saludable, siguiendo parámetros bien regulados y prácticas de diseño que consideren la temperatura, la iluminación, la contaminación acústica, la ventilación adecuada y la calidad del aire que respiramos. Esto último es especialmente importante, ya que, al contrario de lo que podríamos pensar, la contaminación del aire es mucho mayor en interiores que en exteriores.
En conversación para la tercera edición de la Revista CLEA, una publicación anual de la Coordinadora Latinoamericana de Estudiantes de Arquitectura (CLEA), la arquitecta ecuatoriana María Augusta Hermida explora la capacidad de descolonizar espacios y ciudades en los tiempos actuales.