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Arquitectos: Lahdelma & Mahlamäki Architects
- Área: 4900 m²
- Año: 2025
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Proveedores: Parmet



La arquitectura como objeto, al ser una creación del hombre, presenta el desafío de su implantación. Cuando se decide que el diseño se enfocará en soterrar el proyecto, puede trae consigo varios beneficios proyectuales como la mimetización con el contexto, o beneficios técnicos como una mayor eficiencia termodinámica.
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El granero, con una naturaleza muy similar a los silos y los hórreos, es una tipología edilicia esencial dentro de los procesos de acopio agrícolas. Sus diseños suelen ser simples y funcionales. Sirviendo específicamente como depósito para almacenar grandes volúmenes de materias primas, se caracterizan por ser sus techos altos, sus grandes luces y su relativa flexibilidad, protegiendo del sol, la lluvia, la humedad y los animales a los productos derivados de las actividades de la agricultura -cereales, frutos, granos, paja, heno-.

Hay obras que emplazan los grandes egos de quienes practican esta profesión, y hay arquitecturas que proponen lo contrario. Prácticas cuyas obras armonizan -de manera casi poética- los elementos arquitectónicos construidos con respecto al entorno natural donde se construyen. También están las obras que se acoplan al orden morfológico de la naturaleza, resultando en un lenguaje orgánico y generando así espacialidades interiores sumamente peculiares y únicas.

Las características de la madera y su manufactura -según la especie del árbol y su sitio de crecimiento- ha permitido en todos los sectores de la Tierra el desarrollo de la humanidad a través del tiempo. Los detalles en las obras con madera, presente en la diversidad de tipos de encuentros y uniones, no solo evidencian un factor constructivo y estructural, sino que también le concede un valor y complejidad a la arquitectura.
Conoce una recopilación de 50 detalles constructivos de proyectos que se destacan por el uso de la madera.

Tal vez la apertura zenital más célebre construida sea el Panteón de Roma, encargado por Marco Vipsanio Agripa durante el reinado del emperador Augusto (27 aC-14 dC), y reconstruido por Adriano (117-138) alrededor del año 126. En el punto más alto de su cúpula (en este caso, la ocular) brilla la luz del sol, lanzando sus haces sobre las varias estatuas de divinidades planetarias que ocupan los nichos en las paredes. La luz que entre en el espacio simbolizaba una dimensión cósmica, sagrada. Bien utilizada, la luz natural sigue cumpliendo ese papel escénico, sobre todo en proyectos religiosos.
Se llama iluminación zenital a la que viene desde arriba, del cielo (cenit). Útiles para espacios grandes que no pueden ser iluminados adecuadamente a través de ventanas, las claraboyas o tragaluces son un artificio ampliamente usado y que entregan una luz difusa y agradable al espacio. Generalmente se evita el paso del sol, para no calentar demasiado los recintos, y se deben diseñar y construir adecuadamente para que no sean puntos de infiltración de agua. A continuación, presentamos una selección de proyectos que utilizan efectivamente esta solución.


Según el arquitecto y académico Frank Locker, seguimos repitiendo en la arquitectura educacional la gran fórmula del siglo XX: profesores transmitiendo un conocimiento rígido y básico, de carácter unidireccional y masivo a las nuevas generaciones, a pesar que todos los estudiantes posean distintas motivaciones, intereses y habilidades. Así Locker postula que nos estamos limitando a replicar, literalmente, el modelo espacial de las cárceles, sin interés alguno de estimular una formación integral, flexible y versátil.
"¿Con qué relacionaría usted una fila de salones a puerta cerrada con un corredor en el que no se puede estar sin permiso y una campana que ordena entrar, salir, terminar o comenzar las clases?", se pregunta Locker.


