La canción del grupo británico Pink Floyd "Another Brick in The Wall" hace una crítica directa a un sistema educativo alienante y desmotivador. Las personas, o los niños, son retratados como ladrillos, por su homogeneidad, ya sea en la forma de vivir o de pensar en una sociedad poco acostumbrada a manifestarse. Los ladrillos funcionan muy bien en esta comparación, habiendo cambiado muy poco su forma rectangular tradicional a lo largo de la historia y en todo el mundo. Pero esto no es cierto si analizamos sus colores. Aunque estamos acostumbrados a referirnos al rojo cuando hablamos de ladrillos, existen infinitas posibilidades de tonalidades, dependiendo de la composición y el proceso de fabricación de las piezas.
El diseño nace de los matices, la empatía y la comprensión. De hecho, las mejores soluciones abordan las necesidades, las identidades y el contexto de un cliente y lugar. Es por esto que la respuesta de un diseñador debe contemplar las distintas realidades posibles. El diseño interseccional se trata de un método de diseño que piensa cómo los factores de identidad interactúan entre sí, siendo estos el género, la raza, la sexualidad, la clase, entre tantos otros más. Al comprender cómo se combinan estos factores, es posible entender más en profundidad el contexto de uso y las prioridades de un usuario en particular.
Estudiantes de la Escuela de Ingeniería de la Universidad RMIT publicaron recientemente un estudio que experimenta con una nueva forma de gestión y reciclaje de residuos. Como señalan en su investigación, las colillas de cigarrillos son el elemento de desecho individual más descartado en el mundo, con un estimado de 5.7 billones consumidas en todo el planeta en 2016. Sin embargo, las colillas, en particular sus filtros de acetato de celulosa, pueden ser extremadamente nocivas para el medio ambiente debido a su escasa biodegradabilidad. El estudio RMIT se basa en una investigación anterior de Mohajerani et. al (2016), que experimentó con la adición de colillas de cigarrillos desechadas en ladrillos de arcilla para su uso arquitectónico. En su investigación, los estudiantes de RMIT encontraron que esta medida reduciría el consumo energético del proceso de producción de ladrillos y que disminuiría su conductividad térmica, pero que otros problemas, incluida la contaminación bacteriana, deberían abordarse antes de una implementación exitosa. A continuación, exploramos esta investigación con más detalle, investigando su relevancia para la industria de la arquitectura e imaginando posibles aplicaciones futuras.
https://www.archdaily.cl/es/956305/es-posible-fabricar-ladrillos-ligeros-reciclando-colillas-de-cigarrillosLilly Cao