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Arquitectos: Grupo Zegnea
- Área: 4658 m²
- Año: 2019




Marginados del discurso arquitectónico y a menudo descartados como meros elementos funcionales, los edificios de estacionamiento siguen estando entre las estructuras más ubicuas del paisaje urbano. Diseñados para satisfacer las necesidades de los vehículos privados, ocupan ubicaciones centrales, definen los horizontes urbanos y consumen recursos considerables; sin embargo, rara vez reciben la misma atención —o cuidado arquitectónico— que las instituciones culturales, las escuelas o la vivienda. A pesar de su omnipresencia, estos edificios tienden a desvanecerse en el fondo de la vida cotidiana, tratados como necesidades de infraestructura en lugar de como oportunidades de diseño.
Esto está empezando a cambiar. A medida que la movilidad urbana experimenta profundas transformaciones —desde la disminución de la propiedad de automóviles hasta el auge de los vehículos eléctricos y los sistemas de transporte compartido—, el papel de la infraestructura de estacionamiento se está redefiniendo. Arquitectos/as y planificadores/as están reimaginando los estacionamientos como estructuras adaptables que integran el espacio público, las funciones ecológicas y programas de uso mixto. Estos nuevos enfoques desafían la percepción de los estacionamientos como una tipología residual y, en su lugar, los posicionan como estructuras cívicas con el potencial de sustentar modelos urbanos más inclusivos, flexibles y sostenibles.





