"Maurice and I" de Rick Harvie y Jane Mahoney (Nueva Zelanda) y "Spaces written by light" de Judith Oláh (Hungría) ganaron los premios a mejor largometraje y cortometraje. También se galardonó el mejor registro de arquitectura, se destacó una película chilena y la obra más representativa de la arquitectura emocional. Eso y mucho más, durante la 6ª versión del Arquitectura Film Festival Santiago.
El entorno construido tiene un impacto significativo en la salud pública; no obstante, su potencial como herramienta para promover la salud sigue sin ser plenamente reconocido. Históricamente, los y las profesionales de la arquitectura y la planificación urbana han explorado las conexiones entre el diseño y la salud, identificando factores fundamentales que mejoran el rendimiento de un edificio en materia de salud. Quienes trabajan en el sector del entorno construido disponen de pruebas contundentes sobre cómo las intervenciones espaciales pueden mejorar los indicadores de salud; por el contrario, los profesionales sanitarios suelen carecer de esta perspectiva. Derribar estas barreras resulta esencial para crear espacios que promuevan el bienestar de sus ocupantes.