
Desde el higienismo de principios del siglo XX hasta la macroplanificación de la urbanización en la década de 1970, el modelo de urbe apuntaba a la apertura de anchas avenidas que articularan los barrios (el centro y sus extensiones) a través de los medios de transporte motorizados: la ciudad sobre ruedas. Este modelo de urbanización norteamericano, replicado por las ciudades brasileñas, privilegia la verticalización de las edificaciones y el transporte individual en detrimento del transporte colectivo.