
Por más trágicas que sean, las crisis suelen fomentar la adaptabilidad y la resiliencia. En la arquitectura, desafían a los/las profesionales a adecuar su producción a encargos más pequeños y menos frecuentes. Este es el caso de Diogo Aguiar Studio, un taller portugués con sede en Oporto fundado en 2016, durante la recuperación de una profunda crisis económica, que, desde su aparición, se vio obligado a reinventar sus modos de operar dentro del campo de la arquitectura.
Con interés en escalas y tipologías variadas, el estudio trabaja entre los campos de la arquitectura y del arte, realizando proyectos arquitectónicos de pequeña escala e instalaciones espaciales, temporales o no, para el espacio público. Integrado por Diogo Aguiar, Daniel Mudrák, Adalgisa Lopes, João Teixeira, Cláudia Ricciuti y Marta Bednarczyk, el estudio fundamenta su práctica en la creencia de que "no existen proyectos pequeños y, sobre todo, que no existen proyectos menores". La capacidad de responder de manera inventiva a diversas demandas y contextos le aseguró al estudio un lugar en la lista de las Mejores Nuevas Prácticas de Arquitectura de ArchDaily 2023.





























