Kisho Kurokawa expresa en un fragmento de la película «Koshuu»: “Aún existe una tradición japonesa invisible en el fondo”. A pesar del uso de la alta tecnología, se enfatiza la tradición japonesa expresada en la arquitectura, la cual rechaza la simetría. Su diseño para la Torre de Cápsulas Nakagin (1972) en Tokio, Japón, es un edificio de uso mixto residencial y de oficinas, siendo el primer proyecto de cápsulas construido para un uso práctico y permanente.
«Kochuu», dirigida por Jesper Wachtmeister, se basa en la influencia y los orígenes de la arquitectura moderna japonesa. A través de una reflexión sobre el futuro, la tradición y la naturaleza, el largometraje profundiza en los elementos de la tradición japonesa y su impacto en el diseño nórdico, ilustrando cómo los/las arquitectos/as japoneses/as contemporáneos/as se esfuerzan por combinar el estilo de vida moderno con filosofías antiguas para crear algo nuevo.




















