
Un número creciente de teóricos/as y profesionales debate sobre el impacto del género y la raza en la profesión y en la teoría de la arquitectura. Sin embargo, las cuestiones vinculadas a la relación entre el entorno construido, la orientación sexual y la identidad de género siguen estando particularmente poco estudiadas, quizá debido a su relativa invisibilidad y a consecuencias discriminatorias menos identificables de forma clara; además, la teoría del diseño en el mundo francófono las ignora por completo. Este artículo corrige en parte dicha situación.