
¿Qué significaría diseñar edificios que trasciendan la contabilidad económica de la biopolítica liberal y que, en su lugar, ofrezcan una lógica completamente diferente para sostener la salud? En los años en que Michel Foucault conceptualizó el término biopolítica, formaba parte de una constelación de investigadores/as y arquitectos/as que desarrollaron praxis de cuidado que definían el valor de la vida y su mantenimiento a través de un cálculo basado en el deseo. Las instituciones del Estado de bienestar de la arquitecta Nicole Sonolet en particular —hospitales psiquiátricos, complejos de vivienda pública y nuevas tipologías de aldeas construidas principalmente en la Francia de la posguerra y la Argelia poscolonial entre las décadas de 1950 y 1980— se diseñaron no solo para apoyar, sino para situar en el centro las necesidades de personas que a menudo quedaban excluidas de los procesos de diseño. Los centros de salud mental de Sonolet para los/las residentes del distrito 13 de París, en particular, fueron proyectos clave para descubrir una práctica de diseño vinculada a la prestación del cuidado por el cuidado mismo.
