
Lukáš Likavčan nos lleva por un viaje filosófico tan enriquecedor como gratificante. Desde el dispositivo de Agamben, pasando por la religión positiva de Hegel (con ropajes contemporáneos), hasta su materialización en los fetiches de Graeber, el autor interpreta los objetos inteligentes que sustentan el paradigma de la ciudad inteligente como una suerte de fetiches. Bajo esta perspectiva, se vuelve necesario redefinir la autonomía de los seres humanos mediante un acto de protetización inversa: ¿qué posición deberíamos ocupar las personas en la tecnosfera? ¿Y qué tipo de relaciones están surgiendo, o consolidándose, entre nosotros (los humanos) y ellos (los objetos)? Al aceptar una visión colectiva de la inteligencia como producto de datos humanos y no humanos, resulta posible alejarse de la noción de fetiche hacia una condición antinarcisista que sitúa a la humanidad como una de las tantas entidades con capacidad de agencia en un universo que ha ido mucho más allá de lo fenomenológico.
Para la Bienal de Urbanismo\Arquitectura de Shenzhen (UABB) de 2019, titulada "Interacciones urbanas" (21 de diciembre de 2019 - 8 de marzo de 2020), ArchDaily colabora con la curaduría de la sección "Eyes of the City" para estimular el debate sobre el impacto de las nuevas tecnologías en la arquitectura y la vida urbana. El siguiente aporte forma parte de una serie de ensayos científicos seleccionados a través de la convocatoria de ponencias de "Eyes of the City", lanzada como preparación para las exposiciones: se invitó a académicos/as internacionales a enviar sus reflexiones en respuesta a la declaración de la curaduría de Carlo Ratti Associati, el Politecnico di Torino y la SCUT, que se puede leer aquí.