
En septiembre de este año, las calles alrededor de la escuela Anne Frank, en el barrio de Confisco, en Belo Horizonte, recibieron pintura sobre la calzada, con pasos peatonales y marcas de delimitación en los carriles de circulación vehicular. Además, se instalaron macetas hechas con neumáticos reciclados, conos de señalización y mobiliario para el descanso. Durante el fin de semana siguiente, entre el 20 y el 22 de septiembre, coincidiendo con el Día Mundial Sin Auto, el tránsito de vehículos motorizados se interrumpió y el espacio se transformou en una Calle Abierta, con espectáculos, actividades culturales y espacios de convivencia para los habitantes de la zona. Al mes siguiente, en octubre, estudiantes de 8 a 10 años de la escuela Anne Frank participaron en un taller de armado de señales de tránsito, escribiendo mensajes que pasarían a formar parte de la señalización vial de la zona.









