
Diseñar un entorno educativo es una tarea específica y delicada. Fusionar las exigencias de seguridad infantil y optimización del aprendizaje con el atractivo estético y un concepto sólido puede dar origen a algunos de los proyectos más hermosos y singulares del mundo. Una configuración recurrente es la escuela elíptica o circular. Un entorno educativo circular —y más específicamente en forma de anillo— puede sugerir una sensación de protección y seguridad gracias a la construcción de una membrana envolvente. Se trata además de una disposición práctica que engloba múltiples funciones al tiempo que las vincula, propiciando así instancias de interacción a través del patio central.


