
Si aún no ha visto "El brutalista" y tiene la intención de hacerlo, le recomiendo que no continúe con la lectura de este texto y lo guarde para después de la función. Hay spoilers em muchas de las líneas siguientes. Si el lector o la lectora espera encontrar aquí uma crítica de cine, le pido disculpas de antemano porque se frustrará: esto es una crítica arquitectônica a partir de los temas abordados en la película.
La frase final de la película incita a un interesante debate sobre el proceso de diseño arquitectónico: "No importa lo que otros intenten venderte, lo que importa es el destino, no el viaje". La frase fue pronunciada por Zsófia, sobrinha del arquitecto ficticio László Tóth, protagonista de "El brutalista", durante el epílogo que presenta su reconocimiento internacional en una ceremonia de la primera Bienal de Arquitectura de Venecia, de 1980, cujo título era "La presencia del pasado".

