
Los debates en torno a la forma arquitectónica demuestran cómo la discapacidad está plasmada de manera negativa en el campo de la arquitectura. En la teoría y la historia de la arquitectura, la «forma» suele referirse a la esencia física y la configuración de una obra. Bajo la concepción moderna de la forma, esta es una cualidad que surge de la actividad del diseño y que se transmite a la percepción de quien observa la arquitectura. La forma vincula las creaciones físicas de los y las arquitectas con la recepción estética de estas obras. Ocupa un lugar central en la comprensión general de la disciplina: la idea de los y las arquitectas como «creadores de formas», entre muchas otras expresiones, transmite la noción de una actividad fundamental y del papel estético de la forma en la arquitectura: aquello que se crea y cómo la sociedad percibe las obras arquitectónicas.