
La urbanización está cambiando el rostro del planeta —para bien y para mal.
La población urbana, el producto interno bruto y las inversiones crecen de manera exponencial. Al mesmo tiempo, las emisiones de carbono aumentan, cada vez más personas viven en asentamientos informales y la contaminación del aire representa una amenaza creciente. Ante esto, especialistas señalan la necesidad de transformaciones urbanas, aunque pocas personas tienen una idea clara de cómo iniciar y sostener dicho cambio.
