
La carrera profesional de Mies van de Rohe fue una historia de exploración continua, infinita ambición y la búsqueda insaciable de aquello que la arquitectura moderna debería ser y los valores que debía promover.
Convertirse en director de una escuela como la Bauhaus sin duda sería el mayor hito de la carrera de muchos arquitectos, sin embargo para Mies fue sólo el principio. Cuando el movimiento Nazi forzó el cierre de la Bauhaus, Mies ya había diseñado edificios de la talla del Pabellón Alemán de Barcelona o la Casa Tugendhat, y aun así muchos de sus mejores trabajos estaban aún por llegar.
Mies emigró a los Estados Unidos en 1937 en buscar de un ecosistema más favorable donde desarrollar sus ideas, ¡Y vaya si lo consiguió!
