
Leyes, normas, standards, reglas, regulaciones, órdenes, ordenanzas, protocolos, códigos. Como cualquier empresa que se desarrolla en la esfera pública, la arquitectura debe someterse a leyes que están fuera de ella, a la vez que mantiene su cohesión a partir de la adscripción a leyes internas a su propio campo. Sin embargo, la arquitectura parece ser más que la mera aplicación de esas leyes internas o el simple sometimiento a las externas.
En este número ARQ, queremos relevar aquellos casos en que la arquitectura no se ha conformado con seguir esas reglas – para operar sin toparse con ellas – sino, más bien, las ha llevado a sus extremos, pensándolas como el argumento central del proyecto. Como es habitual, buscamos ensayos, investigaciones y proyectos que hayan explorado y explotado las posibilidades y restricciones de las leyes internas y externas. Son esos resquicios los que darán cuerpo al número 104 de revista ARQ.
