
- Área: 11 m²
- Año: 2017
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Fotografías:Ana Cecilia Garza Villarreal

“Llegaron los hombres a la orilla del agua, divisaron pronto una isla dentro, la quietud del paisaje provocaba una paz que ejercía una ineludible atracción hacia ella.
Comenzaron un instrumento que los ayudara a alcanzarla, vencer la distancia. Sus ojos ilusionados daban fuerza al trabajo, paciencia y entusiasmo, uniendo materia e inteligencia.
Surgió una casa flotante, dirigida por el viento que hinchaba unas velas improvisadas sujetas a las ventanas.
Los dejó en la tierra prometida de la isla. Era como una casa flotante de madera”.
















