
Estructural, segunda exposición individual de Isidora Villarino, es un proyecto que se desarrolla a partir de visitas periódicas a distintos espacios en construcción, lugares que llaman su atención por la carga estética que ellos poseen, tanto por la manera en que se estructuran los materiales como por la composición que éstos generan en la medida que se van aunando.
Materialidades como el fierro, el metal u el hormigón resultan tremendamente atractivos para la artista, haciéndose presente la dualidad que aparece constantemente en el trabajo de Isidora, una que no intenta armonizar un entorno de por sí burdo, sino, más bien, rediseñar y cambiar la observación colectiva que posiciona a la construcción como un espacio tosco. La delicadeza del dibujo se contrapone a la brutalidad de la obra gruesa, que por medio de un montaje de superposición se refiere análogamente a los tiempos constructivos.
