En Mayo del 2012 la unidad de Servicios externos de la FAAD de la Universidad Diego Portales invitó a los arquitectos docentes de aquella facultad a participar de un concurso de ideas o anteproyecto para habilitar una nueva propiedad a través de un programa educativo para albergar una escuela de arte. El 30 de Mayo se entregó el fallo, dando como ganador a Francisco Cepeda, Francisco Ramirez (OF Arquitectos) y Miguel Casassus, segundo lugar a los arquitectos Diego Garía, Carlos Abalo, Rodrigo Castro, Sebastián Delpino y Daría Mulet y tercer lugar a Diego Labbe y Pablo Alfaro. Cada una de las propuestas las presentamos a continuación. Primer Lugar Francisco Cepeda, Francisco Ramirez y Miguel Casassus “En primer lugar deberíamos preguntarnos si en este momento es deseable combinar arquitectura, pintura y escultura. Creo que no solo es deseable, sino que en ciertos casos es necesario. La arquitectura hoy tiene que ser más funcional y no puede existir sin un sentido de los valores plásticos. El arquitecto, al igual que el escultor o el pintor, necesita un sentido de dichos valores; sin ellos producirá edificios, pero no serán arquitectura. En estos momentos la arquitectura puede tener actitud pictórica o escultórica, y la pintura y la escultura pueden tener sensibilidad arquitectónica”. Josep Lluís Sert Proyectar la escuela de artes de la facultad en este lugar supone, a la vez que un desafío por la necesaria economía de medios con los cuales trabajar, una oportunidad excepcional para reunir a las artes y la arquitectura. Imaginamos que el objetivo debiese ser crear lugares donde la gente pueda estudiar aquí las diferentes técnicas y a la vez disfrutar las obras de arte expuestas, de modo que el factor educativo del centro de sentido al proyecto de arquitectura. Nuestro proyecto pretende funcionar como un mero soporte para la experimentación y el aprendizaje artístico.

La escuela que proponemos plantea un crecimiento sustentable en el tiempo, discriminando entre las estructuras existentes, demoliendo lo que carece de valor para reemplazarlo por nuevas salas y reciclando gran parte de lo construido transformando estas últimas en el corazón del proyecto. En esta primera etapa, se propone condensar el programa de salas de clases en un nuevo edificio de tres niveles de altura, transformando el resto del espacio bajo las cubiertas existentes en patios programaticos: El patio de acceso está destinado a la exposición de ejercicios de toda la escuela, una exposición siempre cambiante. Esta plaza la entendemos como un espacio vivo volcado hacia la calle, que abre las puertas a una gran diversidad de manifestaciones artísticas contemporáneas. La estrategia de emplazamiento busca resolver tres puntos que hemos considerado determinantes: 1. Constituir un frente hacia la calle, tanto por la necesidad de construir un cerramiento y limite al recinto a la vez que plantear una presencia institucional dentro del contexto de barrio universitario, aprovechando el edificio como una vitrina sobre la calle, planteando una galería expositiva en un segundo nivel. 2. Minimizar los costos de construcción aprovechando las estructuras existentes par aquellos programas que no necesitan de requerimientos acústicos y/o aislación. 3. Relacionar el proyecto con su contexto inmediato. Aprovechando el gran vacío bajo las cubiertas del antiguo garaje el proyecto plantea enseñar el trabajo diario de la escuela al barrio República mediante el patio de las artes. El programa es el que define los limites de este espacio, el cual se vuelca a los patios de exposición -introspección / exposición-.
