
El 2 de diciembre, el Paço Imperial inaugura la exposición “Entroncados, Enroscados e Estirados”, con obras inéditas de la artista carioca Ana Holck, que marcan una nueva fase en su reconocida y destacada trayectoria de 22 años en las artes. Bajo la curaduría de Felipe Scovino, se presentarán ocho trabajos pertenecientes a las tres series que dan nombre a la muestra. Las obras, producidas este año en porcelana y acero inoxidable —materiales hasta entonces nunca utilizados por la artista—, transitan entre la idea de pintura y escultura.
“Los objetos crean una situación transicional, varían entre ser bidimensionales y tridimensionales, posicionándose de manera doblemente vectorizada; es decir, tienen una proximidad con la pintura —no solo por el hecho de estar sujetos a la pared, sino especialmente por la grafía de estos trabajos— y, al mismo tiempo, no dejan de ser una escultura”, afirma el curador Felipe Scovino.
Los nuevos trabajos se acercan mucho a los temas que la artista ha venido abordando desde el inicio de su trayectoria: la ciudad, lo urbano, la arquitectura y la construcción civil. Sin embargo, si en las obras anteriores Ana Holck utilizaba materiales prefabricados e industrializados, como bloques de concreto, ladrillos y vinilos adhesivos, en esta nueva fase la artista decidió experimentar, por primera vez, con materiales más maleables. “No soy ceramista, la porcelana para mí es un medio más para hacer escultura y, por eso mismo, siempre quise combinarla con otros materiales”, cuenta la artista, quien utiliza una cinta de acero inoxidable maleable, con resorte, para esta combinación con la porcelana. Formada en Arquitectura y Urbanismo, la artista utiliza en sus obras muchas cuestiones vinculadas a su formación, pero de una manera distinta. “Mi percepción del espacio basada en la temporalidad de la experiencia proviene de la arquitectura, pero busco deconstruir lo que aprendí, aceptando lo improvisado, el azar, el accidente”, señala.
