
¿Cómo puede crecer una obra arquitectónica?
La clave para responder a esta pregunta podría encontrarse en las conchas de los moluscos.
La exposición exhibe más de 400 especímenes de conchas recolectados de todas partes del mundo. Dentro de la muestra, se presentan 150 especímenes seccionados abiertos al público, una iniciativa sin precedentes. Las conchas actúan como envolventes que los propios moluscos construyen, basándose en principios constructivos de crecimiento. Los especímenes seccionados revelan esa asombrosa estructura interna. El crecimiento de las conchas puede explicarse mediante dos principios: la espiral equiangular y el crecimiento por acreción. La espiral equiangular es un tipo de crecimiento donde la espiral se desarrolla hacia su centro con un ángulo tangente constante. El crecimiento por acreción, por su parte, se logra mediante la adición de incrementos de concha al margen del extremo exterior. El diseño del espacio expositivo también adopta la "forma de espiral". El diseño estableció primero la línea de referencia de la espiral, la cual atraviesa el centro de los pilares existentes en la sala de exposiciones. Luego, para mejorar la versatilidad de las vitrinas, estas se dispusieron como espirales poligonales utilizando líneas rectas en lugar de curvas. En el centro de las espirales se ubicaron los moluscos de conchas puntiagudas con muchas espirales, mientras que hacia los extremos exteriores se colocaron aquellos de conchas planas con pocas espirales.
El crecimiento por acreción, más que la proliferación, guarda similitudes con las características arquitectónicas y nos ofrece una profunda perspectiva sobre el "diseño del crecimiento".
