
La temática recurrente en la obra de la artista Lígia Teixeira, el universo femenino y sus cuestionamientos y representaciones sociales, se presenta en Río de Janeiro en la exposición “Confinadas”, bajo la curaduría de Osvaldo Carvalho. Este trabajo de Lígia fue uno de los tres seleccionados —entre 300 inscritos— en el 6º Programa de Selección de la Piccola Galleria, que presentó en la Casa Fiat de Cultura, en Belo Horizonte, el año pasado. Para la muestra en el Centro Cultural Correios, se desarrollaron nuevas series que abordan el edadismo, así como cuestiones de raza y género, ilustradas por novias negras y trans, entre otras obras, totalizando cerca de 50 pinturas en pequeño formato y un único lienzo de gran formato. También se incluye una serie titulada “Caladas”, donde mujeres enmascaradas aluden a la dificultad que aún persiste en el poder de voz femenino en la sociedad.
“La exposición es un viaje introspectivo”
Iniciadas durante la pandemia, las obras de “Confinadas” —en clara alusión al momento de aquella época— revelan personajes femeninos solitarios, enclaustrados la mayor parte del tiempo en sus entornos domésticos, y que, en su sentido más amplio, sirven como metáfora para discutir la invisibilización y el borrado de las mujeres a lo largo de los siglos. Aparecen, por ejemplo, en escenas inusuales, como bañándose en el fregadero de la cocina, observando una olla en llamas o simplemente de espaldas, mirando una pared detrás del sofá. Según la artista, la atmósfera minimalista de la muestra es intencional, al igual que los elementos inconexos y ambiguos presentes en muchas pinturas, con el fin de instigar y provocar extrañeza en el espectador o espectadora.
