
El mundo actual experimenta un crecimiento demográfico sin precedentes y la consecuente urbanización de diversos lugares. El rápido crecimiento poblacional en las áreas urbanas suele ir acompañado de una planificación deficiente de la infraestructura física y social, además de una falta de conciencia sanitaria individual y comunitaria.
Las zonas rurales de muchos países en vías de desarrollo enfrentan numerosos problemas derivados de instalaciones sanitarias deficientes, tales como la contaminación de fuentes de agua, una alta tasa de enfermedades transmitidas por el agua y elevados gastos en atención médica curativa.
La defecación y micción al aire libre siguen siendo prácticas desenfrenadas en áreas urbanas y rurales de economías en desarrollo, lo que representa un grave riesgo para la salud de la ciudadanía. La Organización Mundial de la Salud y UNICEF vinculan la defecación al aire libre con problemas críticos como la pobreza, la desnutrición, la mortalidad infantil y las grandes disparidades entre ricos y pobres.
