
Nuestro mundo está cambiando. Imaginen Miami Beach permanentemente bajo el agua, huracanes chocando constantemente contra Manhattan, sequías devastadoras en Londres y olas de calor que hacen que Barcelona sea inhabitable.
Un futuro como este ocupa actualmente nuestra imaginación, pero se acerca a la realidad cada día más.
¿Cómo reaccionará nuestro entorno construido ante el aumento del nivel del mar, las sequías prolongadas, el incremento de las temperaturas y otros síntomas del calentamiento global? ¿Cómo pueden nuestros edificios y ciudades prevenir la gravedad de los desastres naturales, la degradación de la calidad del aire, el derretimiento de los casquetes polares y el cambio climático en general?
