
La escalera es uno de los componentes más elementales y perdurables de la arquitectura. Es una estructura en movimiento: un conector de niveles, una forma escultórica, una secuencia espacial y un símbolo de ascenso, descenso y transición. Guía el cuerpo y estimula la mente. Es, a la vez, práctica y poética.
Desde antiguos peldaños de piedra tallados en acantilados hasta escaleras flotantes futuristas en el diseño contemporáneo, la escalera ha desempeñado un papel que trasciende lo meramente funcional. Puntúa el ritmo del espacio, dicta la circulación y, a menudo, se convierte en un ancla visual y emocional central en la composición arquitectónica. Posee un poder narrativo que invita a la pausa, a la procesión y a la percepción.
Este concurso invita a arquitectos/as, diseñadores/as y pensadores/as creativos/as a explorar la escalera como una expresión pura del lenguaje arquitectónico. Se pide a los/las participantes que reflexionen sobre su simbolismo, geometría, movimiento y potencial, libres de las restricciones de programa, material o escala. No existen limitaciones de estilo, función, contexto o dimensión. Ya sea monumental o minimalista, abstracta o habitable, real o especulativa, lo que importa es la claridad y la creatividad del concepto.
