
Hoy, se estima que 900 millones de personas están confinadas en sus hogares en 35 países de todo el mundo. Ante el regreso mundial al trabajo desde casa, un experimento a escala global está en pleno desarrollo; uno que nos exige reconsiderar de inmediato no solo el espacio de la oficina, sino el hogar y su papel dentro de nuestra sociedad contemporánea y en nosotros, sus ciudadanos/as. Durante las últimas décadas, la arquitectura ha cuestionado continuamente el espacio de la oficina, permitiendo el surgimiento de modelos alternativos. Solo en la última década, hemos sido testigos del auge y la llegada del coworking y del campus. En 2019, se estima que se abrieron 2188 espacios en todo el mundo, con proyecciones de más de 20 000 para 2020 y 25 968 para 2022. Más allá de atender solo a pequeñas empresas, grandes corporaciones como Amazon, Airbnb y Google también los utilizan para reuniones y eventos. Por otro lado, existen estructuras como el Googleplex y el Apple Park, edificios con una superficie de 260 000 metros cuadrados que albergan a más de 12 000 empleados/as.
Título
The Homescape; the New CommuteTipo
Call for SubmissionsOrganizadores
Plazo de Inscripción
31 de Julio de 2020 02:02 PMPlazo de envío
31 de Julio de 2020 02:02 PMPrecio
Free
Si hasta hace unas semanas parecía que nos habíamos distanciado progresivamente del espacio de nuestra propia casa, ahora hemos sido catapultados de vuelta a él por completo. Hoy, nuestro trayecto de 40 minutos a través de la ciudad se ha convertido en una caminata de 10 pasos desde el dormitorio hasta el escritorio. Nos encontramos ahora en una situación en la que la ciudad pública y exterior parece haberse colapsado instantáneamente dentro de la esfera interior de nuestro espacio doméstico, difuminando los límites entre nuestra vida laboral y privada. Un flujo continuo de videollamadas impregna nuestro hogar; la opción de filtrar nuestro entorno es una de las pocas herramientas que nos permite trazar una línea entre ambos ámbitos.
