
Existe una tendencia moderna creciente en la que las personas abandonan sus vidas en las grandes ciudades para optar por vivir en comunidades más pequeñas. Estas comunidades intencionales son una evolución de las colonias utópicas y comunas del pasado, donde los individuos compartían recursos y responsabilidades en igual medida. Tan solo en Estados Unidos, el número de comunidades intencionales casi se ha duplicado en los últimos años, con 1,200 comunidades registradas en 2016.
A medida que el mundo reacciona ante el impacto del COVID-19 y los cambios que las sociedades han tenido que realizar en su estilo de vida, cada vez más personas buscan dejar atrás la gran ciudad y comenzar a construir una nueva forma de vida en comunidades intencionales.
La Aldea Ecológica Spirala es un proyecto pionero centrado en el autodesarrollo y la comunión con la naturaleza. Esta comunidad, con sede en el norte de Portugal, sigue los valores de vida, honestidad, integridad, paz, sostenibilidad, aprendizaje, autorresponsabilidad, libertad, conciencia, amor, bondad y cooperación. Sus fundadores/as, Nitzan y Romy, provenientes de Israel, eligieron establecer esta comunidad en Portugal con el fin de crear una plataforma social y física para que las personas alcancen su potencial como seres humanos.
