
¿Qué es una prisión? Una prisión es un lugar donde las personas reclusas son confinadas y se les priva de diversas libertades bajo la autoridad del Estado como castigo por diversos delitos.
¿Pero es eso todo lo que es una prisión? ¿No puede la prisión servir para algo más que ser simplemente un mecanismo para castigar a las personas condenadas?
La reincidencia no es un fenómeno poco común. Es momento de plantear la pregunta: ¿por qué? ¿Por qué las personas condenadas vuelven a sus antiguas prácticas tan pronto como son liberadas de prisión? ¿Por qué las prisiones no están logrando contribuir a la sociedad?
El hacinamiento en las prisiones, sumado a las precarias condiciones de vida y a las escasas oportunidades de rehabilitación, ha derivado en altas tasas de reincidencia. ¿Pero es eso todo?
Las prisiones no solo afectan la vida de las personas condenadas; también impactan la vida de las víctimas, la de los/las oficiales que cumplen sus turnos día y noche, y afectan a la sociedad en su conjunto.
¿Pueden utilizarse como instalaciones para rectificar la moral de las personas reclusas? ¿Qué se puede hacer para reducir las cifras de reincidencia? ¿Cómo puede la arquitectura utilizarse para resolver este problema?
