
La edición MICROHOME Kingspan invita a los/las participantes a conceptualizar una vivienda modular fuera de la red (off-grid) que pueda albergar a una pareja hipotética de jóvenes profesionales. Este escenario sirve como referencia del tamaño familiar para el concurso. La superficie total de la estructura no debe superar los 25 m², lo que anima a los/las participantes a potenciar su creatividad e innovar dentro de estos parámetros.
El concurso desafía a los/las participantes a repensar radicalmente la organización espacial, introducir estéticas distintivas e implementar tecnologías y materiales de vanguardia. El objetivo final es impulsar la microvivienda, pasando de ser una mera forma arquitectónica a un género revolucionario por derecho propio.
No existen restricciones geográficas para los emplazamientos hipotéticos de estos diseños, lo que permite una creatividad ilimitada. Ya sea en entornos urbanos o rurales, cualquier ubicación en el mundo puede servir como telón de fondo para estas microviviendas. Se dará preferencia a los diseños que prioricen la sostenibilidad y presenten soluciones a desafíos económicos, sociales y culturales mediante métodos arquitectónicos innovadores.
