

Descripción enviada por el equipo del proyecto. Construido originalmente a finales de la década de 1920, el Sanatorio Manna recibió durante casi una década a pacientes con tuberculosis que esperaban sanar gracias a los beneficios de vivir en medio de estos bosques arcádicos. Diseñado por arquitectos suizos, el edificio se alejó de la corriente neoclásica predominante en la zona en aquel momento. A pesar de su idílica ubicación, la introducción de la penicilina en 1938 hizo que los sanatorios quedaran obsoletos, lo que obligó al abandono de Manna a merced del saqueo, y sus partes se reutilizaron en construcciones cercanas.





































