

Escapar de la metrópolis
Los clientes son una pareja joven, ambos diseñadores. Se cansaron de la plétora de problemas urbanos que asolan a Pekín, al igual que a cualquier otra gran metrópolis del mundo. Por ello, decidieron mudarse a Jinan, una ciudad secundaria en China que ofrecía más espacio y un menor costo de vida. Nuestro primer encuentro ocurrió antes de la inminente era de la pandemia, y el esposo me comentó que para ellos no era importante establecerse en una de las grandes urbes, ya que su trabajo les exigía viajar a menudo, tanto dentro del país como al extranjero. Su nueva casa se convertiría a la vez en su hogar y en su oficina.












































