
La luz es una herramienta importante, aunque compleja, en la arquitectura. No solo aporta atmósfera, textura y vitalidad, sino que resulta cada vez más esencial en una era en la que la tecnología nos aleja de la naturaleza. En este extracto del nuevo libro de Mary Guzowski, The Art of Architectural Daylighting, la autora introduce la ciencia y el arte de la iluminación natural, y detalla seis formas en las que los maestros abordan este desafío.
La luz natural como fenómeno y material
La luz natural es un fenómeno ambiental dinámico y un material arquitectónico efímero. Encarna la dimensión del tiempo, ya que el movimiento de la luz y la sombra revela los cambiantes ciclos diarios y estacionales. En una era digital que funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, la luz natural es un antídoto contra nuestra creciente alienación de la naturaleza. La luz natural y las fuerzas ambientales cambiantes del sol, el viento y el clima nos ayudan a saber "dónde estamos" y "quiénes somos" al arraigarnos en los fenómenos ecológicos de un lugar determinado, en ese clima y en ese emplazamiento. Al combinarse con estrategias de diseño solar pasivo y bioclimático, la luz natural puede reducir el consumo de energía y proporcionar beneficios ambientales, a la vez que mejora el confort, la salud y el bienestar humano.






