
Como el ámbito en el que convergen e interactúan diferentes vectores de la actual crisis climática, y donde surgen conflictos en torno a su regulación, la atmósfera también genera múltiples localidades donde estas transformaciones pueden observarse y comprenderse, y donde es posible imaginar sitios de mediación. Lejos de ser comprendida en toda su complejidad, la atmósfera sigue eludiendo nuestra capacidad para modelar su dinámica, o para calcular escenarios futuros.
En Thinking with Landscapes: The Fourth Atmosphere, una investigación en curso (realizada junto con Marco Ferrari y Jingru (Cyan) Cheng en el Royal College of Art de Londres) examina cómo los planes establecidos y emergentes —incluidas las propuestas de modificación climática a gran escala, como el proyecto Tian He (Río del Cielo) de China y el Parque del Pleistoceno en Siberia, que buscan gestionar el agua en diversas formas— están dando lugar al surgimiento de un nuevo imaginario planetario, extendiendo conceptos bien conocidos de soberanía territorial al ámbito de la atmósfera.
