
Vivimos un momento de gran promesa. La incursión de la humanidad en el espacio está en marcha. Sin embargo, el éxito no es inevitable. La economía digital o de Internet, que comenzó en las últimas dos décadas, ha experimentado un crecimiento exponencial desde entonces. La reducción de costos, las nuevas tecnologías y una nueva generación de emprendedores están trazando una era audaz de desarrollo y economía espacial.
Esto no solo está destinado a generar una riqueza incalculable, sino también a hacer que el medio ambiente sea más ecológico. Pero, ¿cómo?
La economía espacial es la utilización comercial de la tecnología en el espacio, y su potencial se limita actualmente a la navegación por satélite, la televisión satelital y las imágenes satelitales comerciales. Empresas privadas como Blue Origin, Space X, Rocket Lab y Planetary Resource son algunas de las pocas que ya se están preparando para hacer prosperar el negocio espacial mediante la exploración de diversas opciones.
