
Las comunidades siempre han prosperado y se han sostenido mediante colaboraciones innovadoras con su entorno y las personas que las rodean. A menudo, estas han sido respuestas a diversas necesidades, que van desde celebraciones hasta disputas, desde asociaciones formales a informales, o desde el desarrollo progresivo hasta la creación de capacidad y resiliencia. La capacidad de acción que las comunidades obtienen a través de tales asociaciones les permite traducir sus necesidades en soluciones tangibles e intangibles, cada una única según el problema, el lugar y el momento. Por lo tanto, la arquitectura puede identificarse como una solución tangible a las necesidades comunitarias que surgen de una alianza colaborativa.
El ensayo presentado debe reflexionar sobre cómo la arquitectura colaborativa puede ser una solución tangible para lograr un diseño funcional y de calidad que fomente la diversidad y la inclusión. ¿Cómo reimaginan o replantean los/las arquitectos/as los procesos para diseñar para y con las comunidades? ¿Cuáles son las posibilidades de intervenciones de diseño que involucren colaboraciones interdisciplinarias para infraestructuras comunitarias?
