
Cerca del océano y del lago de Hossegor, Caroline y Charl son propietarios/as de un terreno de 1700 m² y desean construir una casa pasiva de 300 m² para vivir de la manera más sostenible posible. Al ser una zona turística histórica, el departamento de las Landas sufre de expansión urbana y de la falta de edificios sostenibles necesarios para cambiar la mentalidad.
Conscientes de la huella que deja cada nueva construcción en el mundo, desean edificar su proyecto como un ejemplo para las próximas décadas en términos de desempeño ambiental, diseño y relación con la naturaleza.
