
El consultorio se genera con la voluntad de responder tanto a la domesticidad que un edificio de estas características debe tener en un contexto como al que pertenece, como a la singularidad que debe poseer un edificio de uso público. Se construye una sola planta, compacta y perforada por un patio abierto que organiza, ilumina y ventila todas las piezas que abarca el programa. De esta forma se garantiza que el consultorio goza de luz natural a lo largo de todas las horas del día. El acceso es el punto en el que la parcela se ensancha creando un espacio de encuentro y preámbulo de acceso al edificio, formando el eje que cruza la parcela longitudinalmente.











