cortesía de MOMA Esta silla, diseñada por el arquitecto holandés Gerrit Rietveld entre 1932 y 1934, puede interpretarse como una respuesta a la recesión económica de la época, por la simpleza de su diseño y el uso de un solo material. Utilizando solo cuatro elementos unidos con un simple sistema de articulación de juntas triangulares que mantienen la rigidez, se mantiene la simplicidad visual que aparenta tener un complejo proceso de construcción.

cortesía de Cassina El diseño, de madera de cerezo natural, es un modelo de silla que se desmarca de toda imagen convencional; no tiene patas y está formada únicamente por superficies planas, con un soporte diagonal que las une. Así mismo, puede adoptar una doble función, como silla o mesa de apoyo, y es apilable, utilizando muy poco espacio.
