
Volvemos a los años ’70 con una cinta que no necesita el color para mostrar de manera espectacular la mítica isla de Nueva York. Woody Allen hace una especie de reverencia y a la vez sátira hacia la vida urbana neoyorquina, sobre todo de las exclusivas clases ilustradas. Una interesante película que invita a descubrir la atmósfera de una de las metrópolis más renombradas del mundo.
FICHA TÉCNICA
