
Esta semana revisamos una recomendación de uno de nuestros lectores. La cinta de Polanski está filmada en su mayor parte en los interiores de una magnífica casa ubicada Massachusetts, USA, pero que en la realidad corresponde a la isla Sylt en Alemania. No tenemos muy claro a quién corresponde la autoría de la vivienda, pero más intrigante aún es una imagen mostrando que al parecer el exterior de la misma no es más que un set escenográfico. Quizá sólo para resguardar la privacidad de los habitantes reales de la casa, o quizá los interiores también fueron preparados como sets para la película. De cualquier forma, vale la pena disfrutar apreciando los espacios en que se desarrolla este thriller, dejando a un lado la temática específica que a algunos puede gustar o no.
FICHA TÉCNICA
