
El principio fundamental de la arquitectura ha estado centrado desde sus inicios en proteger a las personas. Es así como en los orígenes las primeras construcciones guarecían al hombre del clima, depredadores y de todo peligro circundannte.
A pesar de que hoy en día el contexto es absolutamente distinto, nuestros edificios y construcciones siguen siendo espacios diseñados para entregarnos seguridad y confort. Vivimos, nos educamos y trabajamos al interior de edificios, por lo tanto nunca veríamos a una edificación como una amenaza contra nuestras vidas.
Sin embargo, hace unas semanas atrás se publicó en el Review Journal de Las Vegas un curioso artículo: Un poderoso rayo reflectante de la torre del Hotel Vdara amenazó la vida de un visitante que se encontraba tomando sol en las piscinas.
