
En “El Quinto Elemento”, podemos observar una de las visiones futuristas del mundo más atractivas del cine noventero, con una imagen urbana sobrecargada, con edificios interconectados por los pisos superiores, distintos niveles de circulación y la complejidad supuesta para el 2114. Casi basándose en una de las ciudades sin nombre de Ítalo Calvino.
