
Cada cierto tiempo la humanidad tiene que resistir la telúrica embestida que genera un terremoto. Sabidos como unos de los peores males que pueden atacar a las ciudades los terremotos son los acontecimientos que ponen a toda prueba la resistencia de la infraestructura urbana.
La historia nos ha mostrado ejemplos cercanos, como el dramático terremoto de Valdivia en 1960, que dada su intensidad prácticamente botó dicha ciudad completa. Hoy en día las cosas han cambiado, ya que las ciudades están más preparadas que antes incorporando tecnologías en la construcción que permiten soportar una carga de sismo grande. Sin embargo, ¿que sucede con un sismo ataca una zona que tiene la renta per capita más baja de todo el hemisferio occidental y donde los métodos de construcción son precarios debido a la economía y el clima tropical?
