
A 30 kilómetros de la ajetreada ciudad de Tokio, la oficina de arquitectura de Los Angeles R204DESIGN ha propuesto un Centro de Conciencia Medioambiental, que revitaliza el antiguo Canal Tone. La propuesta utiliza la huella hidrológica del mismo canal como punto de partida para generar los espacios del nuevo centro que apunta a generar conciencia sustentable en la comunidad y a su vez sirve como un “escape natural” a la vida en la metrópolis japonesa.
Los 8 kilómetros del Canal Tone en Nagareyama fueron alguna vez una bullisiosa puerta de entrada para el comercio entre Tokio y las mayor parte de sus puertos marítimos. Diseñado por el ingeniero civil holandés Rouwenhorst Mulder, la construcción tomó 2 años y se emplearon 2,2 millones de trabajadores. Actualmente, el canal ha acortado significativamente las rutas y se ha convertido en una de las mayores vías de transporte, siendo utilizado por más de 100 buques al día. Con el auge de la Revolución Industrial y la proliferación de las líneas de tren, el canal prontamente perdió su propósito. Para 1941 había dejado de funcionar completamente.
